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El boletín de la NEL hacia el Congreso de la AMP

 

Buenos Aires, 21 al 25 de abril del 2008

 

Los objetos a

en la experiencia analítica

 

Boletín aperiódico

 

No. 16

Diciembre 28 del 2007

 

Moderador: Juan Fernando Pérez

 

Consultores: Leonardo Gorostiza

María Hortensia Cárdenas

 

Todos los integrantes de las Sedes, Delegaciones y Grupo de la NEL están invitados a participar en este boletín con sus comentarios, notas y textos en torno al tema del congreso

 

 

a, el boletín de l a NEL haci a el Congreso de la AMP

 


 

En este número

 

• Editorial  

Seminario sobre la angustia de Patrick Monribot, por Gabriel George

El objeto a, amboceptor, por Maurizio Mazzotti

Bibliografía razonada 16, por Pierre Malengreau


 

Editorial

 

La cita en Buenos Aires se aproxima; solo restan 4 meses para ella y el trabajo sobre los objetos a se intensifica. Fecha y tema se hacen así cada vez más cercanos. Lo demuestra, por ejemplo, el último número de Papers, el cual actualmente circula en las listas de la AMP, donde analistas de diferentes Escuelas contribuyen a una mejor comprensión de diversos aspectos del problema del objeto en psicoanálisis. El tema se desglosa aquí y allá, las lecturas se refinan, surgen proposiciones novedosas y términos introducidos por Lacan y usados solo por algunos comienzan a hacerse familiares para muchos... Y también la época se la piensa desde las elucidaciones conseguidas acerca del objeto.

Incluso el período navideño, momento de excitación del fantasma, de exhibición de todo tipo de novelerías y promesas, de desborde en el consumo, se presta para considerar los objetos a y por tanto, para descifrar hechos relativos a los modos de goce, contemporáneos y antiguos. La tecnología, entre otros hechos, muestra por estos días sus logros más propicios al comercio y entonces los consumidores se amontonan ante las vitrinas a la espera de la ocasión para vaciar sus bolsillos, llenos o escasos, poco importa; todos a una. El regalo navideño de hoy, con sus especiales envolturas que esconden y anuncian el precioso objeto, muestra bien ciertas lógicas del goce: reafirmación de la tendencia al goce autista, denuncia de los callejones sin salida del deseo, lata de sardinas que nos mira,...

 

En este número, y como testimonio de ese trabajo al que aludo antes, se podrán leer textos que desarrollan temas importantes en torno al objeto. Así desde La Habana, Gabriel George, había hecho conocer lo que fue el trabajo de Patrick Monribot en julio de este año, en una reseña que reproducimos aquí, pues no había tenido en su momento la difusión que merece. Gabriel nos informa con toda claridad cómo Monribot, con ese rigor y capacidad de síntesis a la que tiene habituados a sus lectores y auditores, hizo una formidable presentación del seminario X de Lacan, para mostrar tesis centrales del mismo. Señala, entre otros puntos, la naturaleza topológica del objeto, con lo cual contribuye a una mejor comprensión de lo que Malengreau, en la bibliografía razonada que aquí se difunde, esclarece de un caso de Lacan acerca del objeto a y la transferencia.

En este número presentamos igualmente un breve texto tomado de la web del congreso, de Maurizio Mazzotti, que tiene el mérito de rescatar un concepto de Lacan poco utilizado y cuya importancia sabrá reconocerse con facilidad. Añadimos una nota aclaratoria, que juzgamos oportuna, para hacer menos críptico el texto de Mazzotti.

En las postrimerías del 2007 a desea a sus lectores un venturoso año nuevo.

 

Juan Fernando Pérez

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Si desea consultar algún numero anterior de a, podrá hallarlo en la web del congreso de la AMP ( http://www.amp2008.com ), link "Actividades preparatorias" y allí, nuevamente, link "El boletín de la NEL hacia el Congreso de la AMP", donde se encuentra el conjunto de los números aparecidos hasta la fecha.   

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Seminario sobre la angustia de Patrick Monribot

 

Gabriel George

NEL-La Habana

 

El día 26 de julio de 2007, Patrick y Geneviève Monribot viajaron a Cuba para participar, junto a los colegas de la NEL-La Habana, en un seminario con comentarios teóricos sobre el Seminario 10 de Lacan y presentaciones clínicas.

Patrick Monribot, con profundidad, claridad y rigor inolvidables, comenzó a las 9:30 A. M. con una introducción general al seminario La angustia y un comentario de los dos primeros capítulos del seminario. Luego de una pausa prosiguió con los dos últimos capítulos.

En su seminario, Monribot desarrolló aquellas cuestiones relativas al objeto a por las cuales Jacques-Alain Miller había recomendado que para el congreso de la AMP nos dejásemos guiar por el Seminario 10, y en particular por su cuarta parte: Las cinco formas del objeto a.

Tenemos en primer lugar a la angustia como un medio para acceder al objeto a. En este sentido, Monribot plantea que hay dos secuencias, relacionadas con algunas fórmulas de Lacan.

La primera secuencia es la del comienzo del seminario: objeto a (signo del deseo del Otro) → angustia.

La del final es diferente: La cosa → angustia → objeto a.

Al respecto, puede recordarse con él, que en el funcionamiento del aparato psíquico hay que agregarle el A tachado al final, lo cual significa que se reprime cuando aparece a y la angustia que lo designa (con a que corresponde a lo reprimido primario, A tachado a lo reprimido secundario y La cosa a una figura del goce, anterior al objeto a).

La diferencia entre estas dos fórmulas está en la precedencia lógica de La cosa y el objeto a como una elaboración de ese goce, gracias a la angustia, en la segunda. En la primera fórmula, la angustia da cuenta de la presencia del objeto a, y en la segunda lo precede.

Así mismo esta secuencia puede invertirse para entender lo que pasa en la dirección de la cura. Allí se comienza por explorar el saber inconsciente (A tachado) para que luego, con el analista en el lugar del objeto a, el analizante pueda encontrar la angustia y con ella al objeto a. Al final, el neurótico puede extraer el objeto de donde lo había situado: en el campo del Otro.

Monribot precisa que, para entenderlo, hay que hacer la distinción entre el objeto a como palea –el objeto a como resto no deseable, pero un objeto que puede funcionar como causa–, del objeto a como agalma –i(a), que el fantasma del neurótico sitúa en el Otro–, agalma como el blanco en el que da el deseo, pero que no funciona como causa.

El objeto a es un agujero topológico, pero Lacan describe cinco sustancias corporales, cinco pedazos separados del cuerpo que lo encarnan. Se inscriben como pérdidas en el plano fantasmático, dice Monribot, pues no reenvían a la idea topológica de un agujero original (un agujero no pensable), sino a un objeto que, en un tiempo mítico, no estuvo perdido. "Con esos substitutos encarnados del objeto a, el sujeto gira alrededor del objeto primitivo considerado desde siempre como un agujero. La idea es tapar ese agujero, pero ningún objeto corporal logra hacerlo y el sujeto pasa de un objeto al otro en una ronda infernal".

En este sentido, Monribot recrea la actualización que Lacan hace de la clínica del obsesivo, a partir de la relación con el objeto anal, que representa su ser perdido y contamina su deseo. Retener la satisfacción no es el opuesto de su deseo, sino la manera en que el obsesivo sostiene su deseo y se defiende del goce. Para ocultar la poco amable verdad de su ser de "mierda" acude al registro escópico para ofrecer al Otro su bella imagen. Es un ejemplo de la ronda del objeto anal al objeto escópico.

Otro de los puntos destacados del seminario de Monribot, y útil para el tema del Congreso, es la comunidad que se establece entre el acting out y el duelo, por la relación de ambos con el objeto a.

El esquema del seminario es el del cociente del sujeto, pero en el cuadro de la angustia encontramos valiosas indicaciones para operar en la clínica. Es en ese cuadro, que en su casilla 8 Lacan situó al acting out. En él, situado "en el cruce de la columna del objeto percibido y la del no poder retenerse de actuar, se muestra el objeto del que se trata. Pero, en la tercera versión de ese cuadro, reformulado en función del objeto escópico Lacan ubica en el lugar del acting out al duelo, pues él termina también produciendo y mostrando un nuevo objeto a. Por el trabajo del duelo, término usado por Monribot, se accede al objeto a que el amor por la persona amada cubría.

En realidad, con el duelo, hay que saber hacer sin el otro que se perdió y sin el valor que yo tenía antes para él, pero también hay que hacer emerger el objeto que era la causa del deseo que me ligaba con el querido difunto. La emergencia de este objeto permite amar de nuevo otra persona, permite pasar de la perdida a la falta. Es un paso más de Lacan respecto a Freud en la exploración del duelo. La producción del objeto escondido es el punto común entre duelo y acting out.

Luego del seminario, en la tarde, llegaron los casos clínicos. Geneviève Monribot, presentó el caso de un niño psicótico en el que destacaban las dificultades que planteaba a la transferencia y a la dirección de la cura y las maniobras que permitieron que pudiera historizar e histerizarse un poco también, sin el apoyo del Sujeto supuesto Saber, que no era operatorio allí. El segundo caso fue Marcianito, elaboración colectiva de la NEL-La Habana de un caso de Dennis Ramírez, presentado luego en el Encuentro Americano. Se trataba de un caso de psicosis en un niño, donde las maniobras de la analista en la cura permitieron efectos muy notables.

Estos casos contaron con los comentarios precisos de P. Monribot, quien además presentó, como tercero de la tarde, el caso de una mujer que, análisis mediante, pudo pasar de la angustia al síntoma. La precipitación de su dificultad para formar una familia o de ser madre, permitió además hacer el duelo por un niño abandonado dieciocho años antes. Pudo entonces, únicamente gracias a la cura, subjetivarlo como una pérdida y luego entrar en un trabajo de duelo que permitió la aparición del objeto causa: un objeto pulsional, la mirada, muy precioso para el desarrollo de la cura.

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El objeto a, amboceptor

 

Maurizio Mazzotti

Miembro SLP –Italia–

AME

 

La intervención repercutió en algunos de los puntos salientes del Seminario X, en el cual Lacan, a través del análisis del objeto corpóreo, aísla la estructura del objeto a. Por ejemplo con el recurso de la embriología y de la anatomía comparada, Lacan pone en evidencia funciones como amboceptor a un pedazo del cuerpo; es parte del sujeto pero al mismo tiempo es una parte deportada en el Otro, preparada entonces para serle útil en el sentido de una posible ligadura con el Otro.

En la época en que el Otro no nos provee más autónomamente de los ideales con los cuales hacer una ligadura, en la época del objeto a en el cenit, esta estructura amboceptora del objeto puede hacerse vehículo de una inclusión de goce en el sistema mismo de la comunicación global. Como nuestro pedazo de cuerpo incluido en el cuerpo del Otro, también el objeto artificial, pequeño instrumento amboceptor, puede ligar, por la vía de un goce oral, anal, de la voz o de la mirada. Concierne al sujeto hacerse su propia invención, sirviéndose del objeto a, amboceptor.

 

Nota del moderador de a

 

El anterior texto de Mazzotti, es un texto enigmático en principio, pero valioso entre otros puntos, en la medida en que permite hacer emerger un concepto poco utilizado de Lacan, el de amboceptor. Su importancia en la teoría de los objetos a es indudable, pero exige, a mi juicio, una aclaración. Probablemente Mazzotti alude allí a las anotaciones embriológicas y anatómicas que Lacan propone en el capítulo XVII del seminario 10 (en especial en el apartado 1). No obstante, es útil tener en cuenta antes la definición del concepto de amboceptor del capítulo XII, donde propone: "¿De qué lado está el seno? ¿Del lado del que chupa, o del lado del que es chupado? Hay una ambigüedad, de la que la teoría analítica ha hablado a veces a propósito del seno y de la madre, subrayando, por supuesto, que no son lo mismo. Calificar al seno de objeto parcial, ¿es decirlo todo? Cuando digo amboceptor, destaco que es tan necesario articular la relación del sujeto materno con el seno, como la relación del lactante con el seno. El corte no pasa en los dos casos por el mismo lugar." (Lacan, seminario 10, La angustia. Paidós, Buenos Aires. p. 181). Este concepto fue desarrollado por Lacan en varios de sus seminarios, al igual que en Función y campo de la palabra, y lo usa bajo expresiones como las de "órgano amboceptor" u "objeto amboceptor".

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Bibliografía razonada 16

 

Nuestra sección se enriquece de una nueva viñeta clínica que surge de la práctica de Lacan. Ella ilustra el modo en el que Lacan invitaba a captar el objeto a, en su enseñanza de los años '70, tal como lo formula Pierre Malengreau, "algo cuyos efectos se imponen de entrada", y que, en esta viñeta, "palpita allí sobre la escena". Aquí palpitan igualmente las referencias a Lacan en Italia.

 

C. Lazarus-Matet

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Un objeto bajo transferencia

 

Pierre Malengreau

 

"En el menor acto de palabra está implicado un goce. (...) Es allí que se sostiene la intervención del analista". [1] Este goce implicado, es a la vez particular y singular. Particular en el sentido en que puede ser delimitado a partir de sus representaciones que lo imantan en el campo del discurso. Singular también en el sentido en que se lo puede referir "a algo que palpita, a un orificio, a un borde" [2] que lo sitúa en el orden pulsional. Es lo que Lacan aborda en términos de objeto pequeño a para volverlo manejable. Si lo nombra con una simple letra a la que llama algebraica, es para que no se crea que se lo va a encontrar.

El objeto a es algo que se oculta y que el psicoanálisis finalmente lo hace entrar. "No porque no se lo encuentre, no se encuentran sus efectos, y (especialmente) sus efectos fantasmáticos". [3] Es en este contexto que Lacan evoca, a partir de su pasaje por Milán en 1973, un caso de su práctica. "Hay un tipo así que vino a verme y me dijo: 'Buen día, vengo a verlo porque, primero, voy a decirle lo que pienso: usted no hizo la teoría'". Lacan lo interrumpe diciéndole: "Jamás he creído en algo parecido". Agrega para sus auditores que no ha comentado esta intervención "porque, de todos modos, hay que dejar hablar a la gente, cuando vienen a demandar algo". "Después me dijo: 'Segunda cosa: –porque eso lo interrumpió naturalmente dejándolo boquiaberto con lo que le dije que nunca había pensado hacer la teoría– 'querría saber lo que usted piensa de esto: es que si me hago analizar por usted... entonces usted la hará' –porque este querido hombre no dudaba un sólo instante, que yo la haría con eso que él me diría–. No fue más lejos con lo que avanzaba. Le dije simplemente, que en efecto, yo lo esperaba allí... estábamos entre la espada y la pared, pero en fin, que él haga como le parezca, si él creía que yo le ocultaba la teoría analítica...". Lacan prolonga su presentación diciendo que se trata allí de un nivel muy interesante de la demanda y que la encuentra algunas veces en aquellos que vienen a sesión después de haber escuchado su seminario.

Esta secuencia forma parte de la última enseñanza de Lacan. El objeto a no es tomado como resto de una operación significante, tampoco es tomado por el sesgo de lo que se construye en un psicoanálisis. Está tomado como algo cuyos efectos se imponen de entrada. El objeto a palpita allí sobre la escena. Le otorga a la demanda ese carácter, en la ocasión, tan imperioso que Lacan nos invita a reconocer. [4] Este objeto ¿dónde situarlo en este caso? "No está allí, ni en ninguna parte". [5] No está allí en el sentido en que Lacan lo podría haber situado precedentemente bajo los auspicios de un rasgo unario. Tampoco está en ninguna parte en el sentido de un real inefable imposible de situar. Seguramente este hombre se cree portador de un objeto precioso. Se cree portador de un objeto que supone le falta al otro. ¿Pero se trata allí del objeto a?

Esta secuencia nos enseña que el objeto a en la experiencia analítica es primero, para parafrasear el título de un texto eminentemente actual de Jacques-Alain Miller, [6] un objeto bajo transferencia. Está en lo que se juega entre un analizante y su analista: circula entre ese bien precioso que este analizante estima poseer y la demanda que le supone a su analista. Pero está además del lado del agujero innombrable [7] que Lacan introduce en su primera intervención en la que dice que a su analizante "eso lo ha dejado boquiabierto". Eso lo interrumpió en lo que tenía previsto decir al punto de precipitarlo hacia la continuación de lo que había preparado: el objeto que supongo que usted espera, soy yo quien lo tiene.

Esta primer intervención nos enseña que el objeto a no está jamás tan presente por sus efectos, que cuando se atraviesa en nuestros proyectos más construidos, en nuestros ideales más brillantes o en nuestras realizaciones más firmes. El objeto a lacaniano "es lo que supone de vacío una demanda". [8] No es más que agujero en el discurso, un agujero que el analizante se encarga de llenar rápidamente. Siempre que el analista vuelva a ese agujero complejo y turbulento, lo que supone pasar por una localización lo más concreta posible de sus representaciones.

 

Traducción: Silvia Salman 

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Notas

 

[1] Jacques LACAN, El psicoanálisis en su referencia a la relación sexual (3/2/73) Lacan in Italia, pp. 58-77.

[2] Jacques LACAN, Excursus (4/2/73) Lacan in Italia, pp. 78-97.

[3] Jacques LACAN, Excursus, op.cit.

[4] Jacques LACAN, « Intervención sobre la exposición de Serge Léclaire » (22/10/71), Lettres de la EFP 9 , p. 447.

[5] Jacques LACAN, Excursus, op.cit.

[6] Jacques-Alain MILLER, C.S.T, Ornicar? 29, p. 142.

[7] Jacques LACAN, « Intervención de cierre » (13/4/75), Lettres de la EFP 18, pp. 263-270.

[8] Jacques LACAN, Seminario 20, Aún.

 

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4º Encuentro Americano del Campo Freudiano

XVI Encuentro Internacional del Campo Freudiano

 

"La clínica analítica hoy: el síntoma y el lazo social"

 

Buenos Aires -Hotel Panamericano-

28, 29 y 30 de Agosto 2009

 

Podrán visitar el sitio web de los Encuentros Americanos (2003, 2005, 2007, 2009) en la siguiente dirección:

http://ea.eol.org.ar/

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¡Feliz año nuevo!

 

a, e l bol etí n d e l a NEL hacia el Con gre so de la AMP